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    9 Situaciones cotidianas que debes evitar con los niños en casa

    9 Situaciones cotidianas que debes evitar con los niños en casa

    Es común que los padres comentan ciertos errores al educar a sus hijas e hijos. Pero esto no quiere decir que no se pueda mejorar, sino todo lo contrario. Es importante conocer la forma más efectiva para educar a las pequeñas y pequeños de casa. 

     

    La violencia física y verbal es parte del pasado, siempre hay que buscar una manera agradable y amorosa de educar a las niñas y niños. La crianza con ternura debe ser el lema en cada hogar. 

     

    En esta ocasión, te traemos una lista de errores comunes que las madres y padres de familia cometen en la crianza de sus hijas e hijos. Los infantes tendrán una infancia más feliz si se evitan estas actitudes. 

     

    Fallos al educar a las niñas y niños 

    Las niñas y niños son vulnerables a las críticas destructivas. Al no valerse por sí mismos, se miran a través de los ojos de sus padres. Por esta razón, hay que evitar los siguientes escenarios en el hogar: 

     

    No reconocer sus virtudes

    Las niñas y niños están en una etapa de crecimiento donde están formando su personalidad. Aunque cometen errores, no es bueno centrarse en ello, ya que esto les puede desmoralizar y bajar la autoestima. 

     

    Hay que felicitarles también por lo que hacen bien y no solamente reprenderlos o castigarlos por sus fallos. No hay que olvidar que los infantes se aman en la medida que sienten que los aman sus padres. 

     

    Gritarles para corregirlos

    Este es el modelo de educación más heredado. Cuando gritas a una niña o niño, se crea un ambiente de tensión y entonces solo obedecerá por miedo. Esto no es bueno porque deben sentirse libres de temores. 

     

    Los gritos no deben ser parte del día a día. Hay que educar con firmeza y seriedad, pero nunca levantando la voz. Esto solo les creará rabia o rencor, y otras muchas emociones negativas. 

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    Recurrir a los golpes

    Esta forma de educar es la más antigua y la más tirana. Las niñas y niños no son objetos en los cuales desahogar el estrés o la ansiedad. Nunca se debe recurrir a la violencia para corregir una mala conducta. 

     

    Utilizar la violencia física como castigo solo es reflejo de una madre o padre carente de recursos personales y empatía hacia una persona más débil. La violencia infantil se debe terminar. 

     

    No empatizar con ellos

    Muchas veces las madres o padres de familia piensan que los infantes son adultos y creen que van a tener pensamientos o comportamientos propios de esta etapa. Pero nada más lejano a la realidad. 

     

    Hay que ponerse en los zapatos de ellas y ellos. Las niñas y niños no son conscientes del peligro en su entorno y tienden a poner en riesgo su integridad física. Enseñar con paciencia que es lo que deben hacer es el camino correcto. 

     

    Hacerles comparaciones con otras niñas o niños

    No es apropiado comparar, tanto a nivel emocional o físico a una niña o niño con otros infantes, esto no es sano y le puede traer problemas en la adultez. Las comparaciones con otras personas siempre pueden causar daño psicológico. 

     

    La autoestima de una niña o niño se crea en el hogar, las educadoras o educadores tienen la responsabilidad de no hacerlo sentir inferior. La enseñanza siempre debe ser positiva y una fuente de apoyo y crecimiento. 

     

    Sobreprotegerlos

    Es normal que las niñas y niños cometen errores, pero no quiere decir que no puedan aprender de ellos. Caerse y levantarse forman parte de la vida y esto no es motivo de para tener miedo de los posibles escenarios negativos que le puedan ocurrir a la pequeña y pequeño. 

     

    No dejarlo “tropezar” o infundirles miedo al tomar decisiones, solo es una manera de volverlos más vulnerables. Saber gestionar estos errores y buscar soluciones es la verdadera libertad que tiene un individuo.

     

    No decirles nunca “te quiero”

    Las muestras de cariño son esenciales en la crianza, porque son una forma de sentirse protegido y amado. Los infantes siempre van a valorar las palabras de afecto que reciban de sus madres y padres de familia.

     

    El respeto, el amor y la ternura deben estar presentes durante su etapa de crecimiento, para que puedan ser unos adultos con buena autoestima y gran desempeño en sus actividades. 

     

    No pasar tiempo con ellos

    La infancia es sinónimo de buenos momentos, alegría y risas con familiares y amigos. Las madres y padres de familia deben buscar tiempo para jugar o dar paseos en el parque con sus hijas e hijos. 

     

    Es natural que las niñas y niños busquen estar con sus madres y padres de familia. Cuando un infante no pasa tiempo con sus progenitores, tiende a tener baja autoestima.

     

    Hacer todo por ellos

    Las niñas y niños deben aprender a valerse por sí mismos. Es un grave error no enseñarles a ser independientes y no delegar las tareas de la casa en el día a día. 

    Tampoco se trata de presionarlos para que sepan hacerlo todo a temprana edad. 

     

    La falta de paciencia puede hacer que no se preste demasiada atención a este punto tan importante, pero es fundamental que eduque a la niña o niño con amor a ser independiente. 

     

    Conclusión

    La educación con ternura siempre va a ser el camino correcto para que una niña o niño tenga las herramientas necesarias para defenderse en la adultez. Fomentar la paciencia y otros valores en el hogar es importante. 

     

    Los infantes son emocionalmente más vulnerables que un adulto. Por esta razón, hay que ser menos autoritarios y más amorosos. Evitar corregir a las niñas o niños con violencia física y verbal es esencial para que tengan una sana autoestima el día de mañana. 

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